Facebook nos habla de su laboratorio de proyectos especiales

La red social finalmente dio a conocer el trabajo que ha estado desarrollando en su laboratorio secreto de hardware conocido como Building 8.

Parece ser un simple edificio en Menlo Park, California. Sin embargo, el Edificio 8 (Building 8), al otro lado de la calle del campus principal de Facebook, alberga las mayores apuestas de la red social.

La gente del medio tecnológico tiene un término para describir las cosas en las que trabajan en el Edificio 8: moonshots, “disparos a la luna” en español. Se trata de proyectos potencialmente innovadores que podrían dar nueva forma al futuro de Facebook a mediano plazo.

El presidente ejecutivo y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, dio a conocer el Edificio 8 (nombrado para el número de letras en la palabra Facebook) durante la conferencia F8 para desarrolladores el año pasado. También reveló que había reclutado a Regina Dugan del laboratorio de Tecnología y Proyectos Avanzados (ATAP) de Google, para dirigir los esfuerzos de esa división, que es parte del plan estratégico a 10 años de Zuckerberg.

Desde entonces, Facebook ha dado sólo sugerencias tentadoras sobre la misión de Building 8, diciendo solamente que se centra en hardware “aparentemente imposible” relacionado con la realidad aumentada y virtual, inteligencia artificial, conectividad y “otras importantes áreas de avance”, con “objetivos claros para los productos de envío a escala.

“Parte de ese secreto se desvaneció el miércoles, cuando el grupo dio a conocer sus dos primeros proyectos: una “interfaz de cerebro a computadora” que nos permitiría enviar pensamientos directamente a una computadora, y una tecnología para “escuchar” o absorber el lenguaje a través de vibraciones en nuestra piel.

“Si estoy haciendo bien mi trabajo, debemos producir cosas que la gente no sabía que existían”, dijo Regina Dugan, ex directora del grupo de Tecnología y Proyectos Avanzados de Google.

“Imagina lo que sería posible si pudieras escribir directamente desde tu cerebro”.

Silicon Valley está en una búsqueda constante para dar el gran paso. Al igual que Alphabet, Apple, Amazon y otros grandes jugadores de tecnología, el futuro de Facebook depende de moonshots ambiciosos que abran nuevas oportunidades de negocio.

El proyecto de cerebro-a-computadora del Edificio 8 viene directamente de la plana ejecutiva. “Un día, creo que seremos capaces de enviar pensamientos complejos entre nosotros directamente usando la tecnología”, dijo Zuckerberg en una sesión de preguntas y respuestas hace dos años.

“Podrás pensar en algo y tus amigos podrán experimentarlo de inmediato, si quieres”, dijo.

Ahora les toca a Dugan y a Mark Chevillet, el líder técnico de la iniciativa, hacer que la tecnología sea práctica. Y tampoco hacerlo en un futuro nebuloso. Al igual que ATAP de Google -- cuyos proyectos incluyen una tela con sensores integrados e interfaces de radar que se pueden controlar con gestos -- los esfuerzos de Building 8 tienen plazos de dos años.

Eso es posible en parte debido a un acuerdo de colaboración que firmó en diciembre con 17 universidades, reduciendo en meses el tiempo que normalmente tomaría acelerar un proyecto, dijo Dugan en una entrada de Facebook en ese momento.

Así que antes de que transcurra el período de dos años, el Edificio 8 espera desarrollar un sistema que nos permita “escribir” 100 palabras por minuto en una computadora, solo pensando en lo que queremos decir. Eso es alrededor de cinco veces más rápido que la gente puede escribir en un teléfono inteligente, y más rápido que la mayoría de nosotros puede escribir en una computadora.

El reto para Facebook es que muchos de los proyectos de cerebro a computadora se basan en micro-electrodos implantados en el cerebro. Facebook solo está trabajando en tecnología “no invasiva”, con señales transferidas a través de sensores portátiles.

Facebook se está asociando con un equipo de unos 60 ingenieros y científicos de universidades como la Universidad de California en San Francisco y Johns Hopkins para desarrollar la tecnología.